viernes, 21 de septiembre de 2018

EFEMÉRIDES MARÍTIMAS Y NAVALES


Colaboración del C. de N. Edgardo Loret de Mola
Responsable de la edición: Rosario Yika Uribe

Fuente: Cinco siglos del destino marítimo  del Perú, de Esperanza Navarro Pantac: Instituto de Estudios Histórico-Marítimos del Perú, 2016

Efemérides Navales de Hoy 21 setiembre












21 de setiembre 1821: La guarnición realista abandona el Castillo del Real Felipe. El general Guido toma posesión de los fuertes a nombre del Perú, cuyo pabellón flamea ahora en sus torreones. (Obviamente, el pabellón del Perú que ondeó debe haber sido el que originalmente diseño San Martín y no el actual)

LA PRIMERA CAPITULACIÓN DE LAS FORTALEZAS DEL CALLAO
Luego de proclamar la independencia del Perú, San Martín envió sus tropas para sitiar las fortalezas de El Callao. A cargo de esta acción estuvo el general Juan Gregorio de La Heras; mientras tanto el almirante Cochrane bloqueó el Callao por mar para evitar que los sitiados reciban ayuda.

En la fortaleza se encontraban dos mil soldados de las tropas realistas al mando del general José de la Mar. San Martín le escribió dos cartas a La Mar pidiendo la rendición el 17 y 18 de setiembre. La Mar contestó la carta con mucha sutileza: “No me considero en el caso de haber ofendido la delicadeza de usted dejando de dar crédito a sus aserciones, ni como hombre público ni como particular, pero permítame usted, señor general, manifestarle que en situaciones como la mía no es nueva toda atención de esta especie sin nota de agravio”.
El 14 de agosto las tropas de Las Heras intentaron capturar la fortaleza, en este fallido asalto murieron 10 soldados patriotas y 12 realistas, además cayeron 19 prisioneros.
Desde la serranía, el virrey La Serna envió tropas al mando de los generales Valdés y Canterac para ayudar a los sitiados.
El general realista Canterac recibió órdenes de arrasar la fortaleza y recoger todos los pertrechos y llevarlos a Jauja, donde se encontraba el virrey. La Mar se opuso a estos planes. De esta manera era poco lo que Canterac pudo hacer y no le quedó más que regresar a la sierra.
Ante esta difícil situación, el general La Mar decidió negociar la rendición de la fortaleza. El 19 de setiembre de 1821, a las 8:30 de la noche se firmó la capitulación. San Martín firmó la capitulación desde su centro de operaciones en la chacra de Baquíjano, lugar ubicado en el camino colonial al Callao.
El 21 de setiembre Tomas Guido informó a San Martín:
“A las diez de esta mañana las tropas de la patria tomaron posesión de las fortalezas del Real Felipe, San Miguel y San Carlos, y los pabellones del Estado libre del Perú flamearon en ellas por primera vez. 
Sucesivamente la guarnición española de la plaza desfiló con los honores concedidos en el artículo 1 de la Capitulación, y dejaron sus armas y correajes. Muy corto número ha preferido seguir la suerte del ejército real: el resto ha abandonado voluntariamente sus antiguas banderas. El inmenso parque de artillería, armamento y útiles navales que he encontrado, aumenta en sumo grado el valor de la importante adquisición que ha hecho la causa de América."

La captura de la fortaleza fue un gran golpe, porque San Martín pudo conseguir las armas y municiones que se guardaban allí. Al día siguiente se decidió cambiar el nombre del Real Felipe por el “Castillo de la Independencia”. 

¿Y qué sucedió con La Mar? Renunció al ejército realista y se pasó a las filas patriotas. Años después fue elegido presidente constitucional entre 1827 y 1829, a pesar de estar en desacuerdo con su elección cumplió su encargo hasta que fue depuesto por un grupo de generales peruanos. 



21 de setiembre 1857: Ecuador celebra con acreedores ingleses un acuerdo de pago de deuda con territorios peruanos sobre las márgenes de los ríos Bobonaza y Pastaza. 

21 de setiembre 1896: Se aprueba el proyecto de insignias, señales y distintivos de la Escuadra. 


21 de setiembre 1898: Muere en Lima Manuel José Cuadros, inventor de los torpedos que hundieron en el Callao al buque chileno Loa, y en Chancay a la cañonera enemiga Covadonga.

Ingeniero Manuel Cuadros, héroe olvidado y artífice del hundimiento de las naves chilenas “Loa” y “Covadonga”
Un héroe naval olvidado es el ingeniero peruano especialista en torpedos, Manuel José Cuadros, que tuvo a cargo la proeza, junto a un equipo de jóvenes marinos, de hundir sucesivamente, entre julio y setiembre de 1880, a las naves chilenas “Loa” frente a la bahía del Callao y “Covadonga” en el mar de Chancay, mediante tretas sencillas pero sumamente ingeniosas, que expresaban elocuentemente la inventiva de los peruanos para enfrentarse y poner fuera de combate a los invasores anglochilenos. Las naves hundidas formaban parte de las embarcaciones encargadas del bloqueo chileno de los puertos de Chancay, Lima y Ancón, con la misión exprofesa de impedir el ingreso y el traslado de armas que realizaba la resistencia peruana de Lima a Huacho para abastecer a los grupos de patriotas que insistían en librar contra los invasores una guerra larga y prolongada. El Perú había sufrido la pérdida de Tacna y Arica en batallas dolorosas y gloriosas. Los invasores se organizaban en las provincias del sur ocupadas para lanzar la ocupación de Lima, que tendría lugar al año siguiente en enero de 1881.

La brigada torpedista estaba conformada por el Capitán de Navío Leopoldo Sánchez, los Alféreces de Fragata Decio Oyague, Carlos Bondy, Gil Cárdenas y el ingeniero de torpedos formados en Alemania y Francia, Juan Manuel Cuadros, a la sazón de 32 años de edad, que tenía una larga experiencia de patriota combatiente, pues había participado a los 18 años en el Combate del 2 de Mayo de 1866 en el Callao contra la escuadra española

Cuadros era el inventor y constructor de un ingenioso sistema explosivo que los instalaba en torpedos fabricados por él con su propio dinero.

Los servicios de espionaje chileno habían sido informados que Cuadros preparaba un torpedo contra las naves que participaban en el bloqueo y que éste consistía en un artefacto de 300 libras de peso acondicionado en una lancha a vela cargada con comestibles, carneros, etc.; con un dispositivo de explosión consistente en un resorte aplastado por un bulto, que al ser levantado originaría una deflagración.

La información fue transmitida al jefe de la escuadra bloqueadora, capitán Jorge Montt y a los otros capitanes de la escuadra, incluidos los comandantes del “Loa” y “Covadonga”, con la consigna de torpedear a cualquier lancha con esas características.

En la mañana del 02, Cuadros y sus ayudantes lanzaron la lancha con el torpedo a ocho millas al norte del Callao con un mecanismo de explosión en la base de la lancha cubierto por un saco de arroz.

El día 03 de julio a las 17.00 horas, la lancha fue avistada por el “Loa”, comandada por el capitán de corbeta Guillermo Peña Urízar, quien a pesar de haber sido advertido de probables torpedos con esas características, ordena al teniente Pedro Martínez para que la aborde e inspeccione y éste luego de un revisión reporta que a su criterio no se trata de una trampa.

Peña ordena el levantamiento de la lancha y luego de ser colocada en la cubierta, ocho marineros procedieron a descargarla, mientras otros 60 en círculo observaban y de pronto al levantar el último saco de arroz, una potente explosión dio muerte a todos los que participaban, incluso a los que observaban la faena.

La explosión causó un boquete de 14 metros de largo por dos de ancho y el hundimiento del “Loa” con sus 118 tripulantes, incluido el capitán Peña. El SOS fue recibido por una fragata inglesa, que prestaba asistencia a los invasores, y por otras de nacionalidad norteamericana, italiana y francesa, que en conjunto salvaron a 31 náufragos.

Cuadros y su equipo de torpedistas alistaron la siguiente acción y eligen Chancay porque frente al puerto solían estar las naves bloqueadoras. El 9 de setiembre arribó al puerto el teniente Oyague con un potente torpedo que fue acondicionado en un yate introducido subrepticiamente a Chancay durante la noche y cuyo dispositivo había sido preparado por Cuadros.

La treta consistía en lanzar el yate con el torpedo, acompañada de otro sin torpedo, y situarlas ambas en la ruta de las naves bloqueadoras, para seducir la atención de los marinos chilenos.

El 13 de setiembre, la “Covadonga”, al mando del capitán Luis Ferrari, la misma que participó en el combate de Iquique y en cuya persecución encalló la fragata peruana “Independencia”, se acercó al puerto de Chancay para cañonear la línea del ferrocarril encontrándose en el trayecto con los dos yates.

Ferrari ordenó echar a pique los dos yates. Al hundir la primera no hubo explosión alguna, lo que le significó que la otra era igualmente inocua, por lo cual ordenó al aspirante Melitón Guajardo y al calafate José María Ávila se acercaran a reconocerla.

Los relojes marcaban a las 15.40 horas. Al pasarle una cuerda por la quilla, no encontraron nada que les hiciera sospechar, de modo que ordenó seguidamente al teniente Froilán Gonzales izar el yate. En esos instantes, el teniente Vicente Merino Jarpa advierte a gritos que la embarcación estaba algo sentada de popa y podría poseer explosivos en esa área. El oficial de guardia acogió la indicación, pero a medio camino se sintió el pito del contramaestre ordenando izarla, y a continuación se produjo una explosión comparada al estallido de “cuarenta cañonazos a un tiempo”, según testimonió un sobreviviente.


En sólo dos minutos se fue a pique, pero por tratarse de un mar de poca profundidad, la arboladura de la nave quedó sobre la superficie en la que se aferraron al menos unos 40 sobrevivientes rescatados luego por embarcaciones peruanas, que fueron hechos prisioneros. Según reportes chilenos, murieron 31 tripulantes, incluido el capitán Ferrari.

La voladura de las naves chilenas originó, en represalia, la expedición de Patricio Lynch a las provincias del norte del país con la misión exprofesa de destruir las haciendas azucareras con el propósito de que “el Perú no levante cabeza ni en 100 años”, como solía decir. Manuel Cuadros sobrevivió a la invasión chilena y llegó a ser ministro de guerra del gobierno de Piérola.


21 de setiembre 1943: Se incorporan a la Armada los Cazasubmarinos CS-1 y los CS-2.

Las seis unidades fueron transferidas por el U.S.C.G. en 1943. 
Eslora 83 pies - Manga 16 pies - Máximo calado 4.5 pies. 
Desplazamiento 45 toneladas.
Casco de madera.
Armamento: 1 cañón de 20 mm. A.A.; 2 ametralladoras. 
Velocidad máxima 20 nudos.
Máquinas 2 motores a petróleo: potencia nominal 1200 HP. 
Dotación 10 hombres

EFEMÉRIDES MARÍTIMAS Y NAVALES


Colaboración del C. de N. Edgardo Loret de Mola
Responsable de la edición: Rosario Yika Uribe

Fuente: Cinco siglos del destino marítimo  del Perú, de Esperanza Navarro Pantac: Instituto de Estudios Histórico-Marítimos del Perú, 2016

Efemérides Navales de Hoy 20 setiembre




20 de setiembre 1807: Se crea el Supremo Consejo del Almirantazgo en Lima. 





20 de setiembre 1834: Parte de Lima una expedición inglesa a la región amazónica. Forma parte de ella el teniente primero Ramón Azcárate, primer oficial en penetrar en esta región.

Dos oficiales, William Smyth y Frederick Lowe de la dotación del HMS Samarang emprendieron la expedición y dos años después publicaron el libro cuya portada acompaña esta efemérides. He tomado dos páginas del libro en las que menciona al Teniente Azcárate para confirmar que esa fue la expedición en la que el participó











20 de setiembre 1920: Se restablece el Apostadero Naval de Puno. 
20 de setiembre 1922: Se restablece el Apostadero y Capitanía del puerto de Puno. 


20 de setiembre 1926: Se establece el servicio de Hidroaviación en el departamento de Loreto.
El CdeN Harold B Grow, impulsor de la primera etapa de la Aviación Naval de nuestra Marina, escribió un artículo, extractándola de una carta suya que fue publicado en la edición de Revista de Marina de Marzo-Abril de 1928 que se transcribe a continuación. El artículo describe en forma muy serena las vivencias de aquellos hombres de nuestra Aviación Naval que abrieron las rutas aéreas a y en la Amazonía, gracias a la promulgación del Decreto Supremo que estableció el Servicio de Hidroaviación de Loreto. 










20 de setiembre 1969: Se hunde frente a Puerto Pizarro, Tumbes, el buque mercante peruano Naylamp. 

Carguero.
Astillero: Bremer Vulkan A. G.
Lugar de construcción: Vegesack, Alemania.
Casco nº: 805              
Tripulantes: 23              Pasajeros: 12
TRG: 1.423                   TRN: 733                      DWT: 2.292                  DV: 2.170
Eslora: 82,00                Manga: 12,80                Puntal: 7,95                  Calado: 5,40
Bodegas: 2                  E. P: 2                        
Carga granel: 145.539 p³.          Carga general: 129.716 p³.        Carga frigorífica: 0 p³.
Tanques: 1                                                      Capacidad de tanques: 11.537 p³.
Capacidad combustible: 318 m³.           Consumo diario: 13
Una máquina alternativa a vapor tipo Compound y  una turbina de baja presión; Bremer Vulkan A. G., Vegesack, Alemania.
1.500 iHP.                    Hélices: 1                     Velocidad: 12,0 nudos.

1950. Botado para la Argo Dampfschiffahrts Gesellschaft (Argo Reederei, R. Adler & Söhne), Bremen. Bautizado ERPEL. (Alemania)
1951. Enero. Alistado.
19.. Vendido. Rebautizado.
1967. Vendido a Trans Naviera del Perú S. A., El Callao. Rebautizado NAYLAMP. (Perú)
1969. 20 de Septiembre. Naufraga 25 millas al Noroeste de Máncora, 03° S y 82° W.


20 de setiembre 1977: Disponen uso de nominación “Gran Almirante Grau” para referirse al Héroe máximo de la Marina de Guerra del Perú, según D/CGM. N° 074- 77-CG. 


20 de setiembre 1985: Se produce un atentado terrorista contra la Base Aeronaval del Callao; hacen estallar un vehículo cargado con explosivos. El oficial de mar tercero Giovani Vásquez Huarcaya resulta con graves heridas.

20 de setiembre 1985: La Marina, consecuente con las medidas de austeridad del país, pasa al retiro el destructor antisubmarino BAP Guise.


EFEMÉRIDES MARÍTIMAS Y NAVALES



Colaboración del C. de N. Edgardo Loret de Mola
Responsable de la edición: Rosario Yika Uribe

Fuente: Cinco siglos del destino marítimo  del Perú, de Esperanza Navarro Pantac: Instituto de Estudios Histórico-Marítimos del Perú, 2016

Efemérides Navales de Hoy 19 setiembre





19 de setiembre 1789: Se crea la Real Compañía Marítima, a fin de incentivar la pesca, principalmente del bacalao y la caza de ballenas, en los mares de la Corona española en Europa, África y América. 

La Real Compañía Marítima de Pesca nació en 1789 fruto de un decreto del 19 de septiembre, para la creación de una empresa española de pesca de altura, uno de los objetivos incluidos en el programa económico del reformismo borbónico en la España del siglo XVIII.
El objetivo principal de la sociedad: la pesca de todo tipo de especies, ballenas y similares, para salar y secar así como para la obtención de grasa, en los mares del dominio de la Monarquía Hispánica. Aunque el documento fundacional sólo concretaba la actividad de la nueva entidad en la Patagonia en dos especies: la pesca de la ballena y, sobre todo, del lobo marino al mismo tiempo que cubría otro propósito: la colonización de aquellas lejanas tierras.
El primer año de vida de la sociedad estuvo protagonizado por el asentamiento en Puerto Deseado (Santa Cruz; Argentina) con el progresivo abandono de los otros escenarios previstos para el despliegue de su actividad. 

La Real Compañía Marítima de Pesca inició sus actividades con la salida el 26 de noviembre de 1789, desde el puerto de Santander, era la primera expedición destinada a Puerto Deseado, bajo el mando de Juan Muñoz, quien emprendió enseguida los primeros trabajos en Puerto Deseado. Esta primera expedición estaba compuesta por dos fragatas y dos goletas. Las fragatas llegarían a su destino dos meses más tarde y las goletas se les incorporarían poco después.

Identificado un buen fondeadero, una milla aguas arriba siguiendo la ría, se construyó un fuerte de piedra de forma rectangular y, más allá, otra edificación, conocida como el "castillo de San Carlos", mientras en la cercana isla de los Reyes se instalaba una batería con un total de cuatro cañones de diverso calibre.
Puerto Deseado se convirtió, pues, en un fuerte o presidio, una población y una factoría pesquera. Sin embargo, a finales de 1791 el ensayo de fundar una colonia de poblamiento en Puerto Deseado a cargo de la Real Compañía se podía considerar fracasado pese al esfuerzo inicial de creación de infraestructuras: la mayoría de los colonos se habían ido al puerto de Maldonado, dejando en el establecimiento tan sólo a unos veinticinco operarios de la Compañía Marítima.
En 1792 se procedió a enviar un destacamento integrado por un sargento, un tambor, dos cabos y diecisiete soldados de infantería a las órdenes de un oficial, de modo que, abolida la colonia de poblamiento, Puerto Deseado pasaba a ser un presidio militar y una factoría de pesca.
La guerra con Inglaterra en 1797 la sumió en una irremediable parálisis.La Real Compañía Martítima de Pesca fue suprimida el 10 de julio de 1803.



19 de setiembre 1821: Se rinde la plaza del Callao ante las fuerzas libertarias. Constituye una inmensa ganancia para la Marina, pues se trata de la base más formidable de América.

El Perú sufrió el 28 de octubre de 1746, a las 22:30 horas un terremoto y maremoto de grado XI en la escala de Mercalli, que duro un minuto con 40 segundos. El maremoto produjo olas de 60 metros de altura, hundió 17 barcos, destruyó fortificaciones y embarcaderos. De 5000 habitantes sólo sobrevivieron 200 personas. Un año después se iniciaria la construcción de la Fortaleza del Real Felipe, que llego a contar con 188 cañones de bronce y 124 de fierro, siendo de utilidad para la defensa de la ciudad de Lima de los ataques piratas. 

Iniciada en América del Sur la Guerra de la Independencia Argentina envió desde Buenos Aires los barcos Hércules y Halcón para ocupar el Callao, pero la Fortaleza del Real Felipe sirvió para rechazar la ofensiva patriota. Aún cuando San Martín proclamó la independencia del Perú, la fortaleza seguía a cargo de los españoles, comandados por el Mariscal de Campo don José de La Mar. El 19 de setiembre de 1821 se rinde y entrega la fortaleza el día 21 de setiembre. 

En febrero de 1824 se produce un amotinamiento de los sargentos Moyano y Oliva y ocuparon la Fortaleza del Real Felipe, al mando del Brigadier José Ramón Rodil. El brigadier José Ramón Rodil, comandante militar de las fortalezas del Callao, se negó a seguir la capitulación de Ayacucho con la esperanza que recibiría refuerzos de España y asediado en los Castillos del puerto resistió un sitio de casi dos años. Su tropa estaba conformada por regimientos veteranos el Real de Lima y Arequipa, además de los soldados independentistas desertores y los millares de civiles españoles. El había calculado que las provisiones le podrían durar un año. La Capitulación de Ayacucho fue firmada por el Jefe de Estado Mayor Canterac y el General Antonio José de Sucre después de la batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824. Las condiciones fueron la capitulación del ejército español, la permanencia Realista en el puerto del Callao con el sólo propósito de embarcarse hacia España y el nacimiento del Perú a la vida independiente, con una deuda económica que corresponde a la deuda asumida por España en territorio peruano.
Rodil resistió el asedio de los patriotas hasta casi el final, agoto todo tipo de provisión, sus soldados comieron todo tipo de animales -desde caballos-, incluido ratas, lo que provocó gran mortandad y desató una epidemia de escorbuto. Fue en ese escenario que sus propios hombres decidieron eliminarlo. A fines de 1825 el teniente coronel de ingenieros, Rafael Montero y los oficiales Nicolás Ponce de León y Sebastián Riera fueron los conspiradores. La resistencia de Rodil estuvo plagada de conspiraciones que supo aplacar fieramente, por una de ellas fusiló 36 personas. El primero fue descubierto, enjuiciado y ejecutado, pero los otros dos huyeron y se rindieron a los patriotas. El 8 de enero de 1826 la infantería de marina de los patriotas tomó el castillo de Santa Rosa. Estos dos hechos obligaron a Rodil a rendirse el 11 de enero. El 22 de enero Rodil firmo la capitulación. Rodil llevo consigo las banderas de sus regimientos que fueron las últimas en abandonar el Perú. Unos cuatrocientos hombres, convertidos en “lastimosos espectros” lograron sobrevivir. 

A mayor abundancia Rodil era el Gobernador de la Plaza del callao y comandante General de la División y Provincia de Lima. El brigadier Ramírez coronel del regimiento de Arequipa ocupaba Lima y parte de Chancay, con parte de su fuerza a cargo del Coronel Villagra. La Plaza del Callao tenia inmensos repuestos de víveres, armas, municiones, pertrechos y efectos públicos y privados, porque era el lugar de deposito de todo el material del ejército y de otros. Rodil se dedicó a fortificar la Plaza del Callao, artillando los dos torreones y los cinco baluartes. También los fuertes laterales, San Miguel (identificado con el #5 en el plano de mayor tamaño) y San Rafael (#4), las baterías y la ampliación del foso desde la plaza a San Miguel. 

La corbeta inglesa Ester procedente de Chile, de donde huían, se asiló en el Callao y fue armada por Rodil y rebautizada como Victoria de Ica, además de los bergantines Pezuela, Moyano y Constante, sumándole a ello 8 lanchas cañoneras con piezas de grueso calibre. 

Los enfrentamientos de los patriotas peruanos y los españoles fueron constantes, el 6 de Mayo en Caqui, el 10 de julio un combate naval, y otros tantos en Aznapuquio, Piedras Gordas y Lima. La superioridad naval de los patriotas se equilibró un poco con el arribo del Asia y el bergatin Aquiles. Se trabó el combate naval, resultando la fragata Prueba con severos daños que la obligaron a refugiarse en Chancay para una reparación rápida y luego de allí ir al astillero Guayaquil. La flota española salió del Callao hacia Chile pero en el ínterin recibió noticia de la batalla de Ayacucho, desembarcó a los soldados que tomó en el Callao y enrumbó a Manila. 

Una serie de hechos ocurrieron, de tal suerte que hubo amotinamientos y entrega de barcos a Chile. Rodil esperaba que Olañeta en el Alto Perú lo ayudara y la flota española a cargo de Cruzeta tambien lo hiciera, no conocía la suerte de esta escuadra. Para enlazar mensajes con la escuadra de Cruzeta y el ejercito de Olañeta envió un emisario en bote hacia el sur, pero al observar muy de cerca los barcos, se dió cuenta que eran de Chile y fue atrapado e informado que no había ya escuadra española en los mares del Perú. 

La fortificación del Callao estaba disminuida por las tropas que había ya enviado Rodil a distintos lugares, por diferentes motivos, además de la muerte de muchas personas por enfermedades infectocontagiosas. La noticia de la batalla de Ayacucho también provocó focos de insurrección develados de modo sangriento por Rodil. Las salidas de la Plaza del Callao eran frecuentes, Bolivar lo impidió con una emboscada que le costó 250 hombres logrando ultimar sólo a 85, pero consiguiendo que a partir de entonces Rodil decidiera no enviar a sus tropas fuera de la plaza. Rodil dió la orden que toda persona que no tuviera víveres para 6 meses abandone la plaza, exceptuando aquellos leales al Rey que podrían ser ultimados. Los que quedaron comieron mulas, caballos, gatos, perros y ratas. Familias enteras estuvieron en el Callao, como las de Bedoya y Torre Tagle.
 
Los hombres de Rodil eran hostigados por el bloqueo marítimo y los cañonazos a cargo de patriotas peruanos y chilenos. Se fortificó la Plaza con más cañones para la defensa, y así tuvo Rodil que batirse dejando el fuerte de San Rafael por su lejanía y falta de tropa. Se prepararon explosivos para volarlo pero tal como las lanchas de Rodil se pasaron al bando patriota, en el último momento el capìtan Riera se pasó al bando patriota y evitó que se destruya el fuerte. Entonces el bombardeo de los cañones era cruento desde varios frentes, allí Rodil acepto negociar su rendición, obtuvo en ella los honores militares que correspondían a su valor y al de los 400 espectros humanos que lo acompañaron hasta el final. Verdaderos ejemplos de honor aquellos hombres de Rodil.
 
El 2 de mayo de 1866 el Perú defendió a toda América del Sur del ultimo intento de España para recuperar sus otroras colonias. En esa oportunidad la ambición por el Guano logro que toda América se volviera a unir, aunque eso fue ya por muy poco tiempo. La defensa fue en el mismo lugar que Rodil demostrara su valor.











19 de setiembre 1992: Durante el patrullaje fluvial con personal del BALICO (Batallón Ligero de Combate) IV, se produce un accidente en las inmediaciones de Puerto Oriente, en el río Ucayali. Fallece el OM1 IMA Carlos Rojas Cotrina.